Magia

Tu eres

el viento que me mece,

me desnudas

y te haces parte de mi.

Te grito

y me hipnotizas,

me susurras en besos

tus deseos.

Me desarmas

con tus sueños juntos,

te conviertes

en mi ángel de la guarda.

Te amo

y sacas tu mejor sonrisa,

te quiero

y me lanzas un beso. . .

¿Estoy soñando una ficción o posible realidad?

De lo poco que puedo soñar en mis escasas dos horas de sueño, últimamente uno se me repite como por episodios y que no se bien como atender, ¿una premonición?, ¿un aviso?, ¿una vida paralela a este mundo?.

Y es que en mi sueño veo una ciudad ni del pasado ni del futuro, parece actual, con sus edificios normales, sus coches, sus gentes, nada raro. Salvo por que hay una guerra entre dos bandos y veo como escapamos mientras unos soldados buscan a otros casa por casa, edificio tras edificio.

Siento que estoy huyendo pero me fijo al mismo tiempo en el desorden de las personas al correr, de que hay edificios altos y carreteras con pendiente hacia el mar. Momentos en los que con otras gentes nos refugiamos, hablamos y vuelta a salir corriendo como un sin parar.

Un sueño que ha tenido sus dos episodios en menos de una semana como una continuación uno del otro, ¿qué me querrá decir?. Yo no lo sé o quizás tenga miedo a formular mi teoría, buen Domingo a todos.

.Tus sueños.

Delicada

esencia femenina

sueños profundos

un mundo de rosas.

Sueños eternos

consagrados al corazón

llevados al viento

los besos.

Noches y pensamientos

cada día un sueño

en esos recuerdos

llevados por el desierto.

Tus sueños

compartidos y amados

queridos en la almohada

llenos de consuelos.

Marcado por los sueños

La noche marca mis sueños

de bailes de difuntos de extrañas sombras

donde lo absurdo y lo normal

se funden en convencional realismo.

Allá donde la curiosidad es oportuna

y todo lo que ruge en la mente soñando

crea los malestares en el pecho ahogándolo

dejándote como un aparato residual.

Esas fases que en las horas nocturnas

rebasan el límite de la consciencia básica

y ejerce la suficiente verdad comprometida

a todo aquello que revisamos de día.

Como un juguete con pilas nuevas

inyectado de la movilidad de una cama fija

en una red de sábanas arrugadas

por los pensamientos profanados…