Hoy he soñado

No suelo dormir mucho, el insomnio es parte de mi vida desde hace tanto que ya ni me acuerdo, pero suelo quedarme dos o tres horas fuera de combate pero no a unas horas fijas, si no cuando mi cuerpo ya no puede más y se desconecta sin avisarme.

No tengo sueños, a veces me sorprende tener alguno pero vagos y lejanos, raramente de esos sueños lucidos que te acuerdas al despertarte pero hoy tuve uno. Y me encantó poder recordarlo y pensar en él mientras intentaba levantarme.

En ese sueño estabas tú, hermosa como siempre, retocándote el pelo con tu cepillo mientras me contabas tus aventuras durante la Universidad, esas anécdotas que te encanta contar antes de meterte en la cama. Cuando terminaste con tu camisón semitransparente te sentaste a mi lado para leer un poco antes de apagar las luces, los dos en una costumbre tuya que adopte.

Luego con la luz apagada te abrazaste a mi, acariciando mi pecho en silencio, relajandote buscando dormirte como todos los días, por lo menos en mi sueño transmitía esa sensación, de ser habitual todas las noches. Me gustaba esa sensación. Y me gustaba sentir como después de jugar con mi pecho bajabas lentamente la mano para jugar luego con mi miembro viril hasta ponerlo bien duro.

Sin mediar palabra te pusiste encima mía y me hiciste el amor hasta caer rendida, para mi es como si sólo hubiera en mi sueño una realidad paralela en la que gozar de lo nuestro no se quedará sólo en el sueño.

No recuerdo mucho más, el sueño se fue desvaneciendo entre las sábanas y me desperté, pero lo tenía en mi mente que incluso me gire para ver si estabas en mi cama, podía oler tu perfume, podía sentirte a mi lado.

Mi día fue como tantos otros, una lucha contra el dolor, pero por una vez desde hace mucho tenía un sueño al que aferrarme y sonreír mientras tras mi ventana no para de llover.

Mis ojos en la noche

Siento tu calor

en el suicidio de mis pupilas

rasgadas por el polvo estelar

por tu dedo señalándome.

Me culpas de matar los sueños

de no dejar que vuelvan a mi

que no duermo porque temo la muerte

para que te olvides de las noches.

Y ya no se la última vez

que pude descansar con travesuras

donde escapar a lo incierto

y despertar al amanecer.

Me señalas con culpa

como si preparase mi panteón

por humedecer mis ojos cansados

por no aceptar la verdad.

La luz

Las nubes dejaron pasar a un claro en la noche, se podían divisar unas cuantas estrellas lejanas, en verdad solo ese punto de luz que nos imaginamos que lo son por lo que nos cuentan, no por haber estado allí nunca. Pero confieso que el magnetismo del espacio, del cielo es algo que lo llevo en las venas.

Después de un buen rato de observar cabeza alta una de las luces me pareció que se iba haciendo más grande, al principio pensé que era un avión pero le faltaban luces y colores a las mismas, intrigado no aparte mis ojos de ella y para mi asombro iba creciendo en tamaño con lo cual se estaba acercando a ritmo vertiginoso, empece a creer que o bien un meteorito se iba a incrustar en mi cráneo dejándome difunto o se me iba a aparecer una ángel para dominar conmigo el mundo, o lo que todos desean ver algún día era un OVNI e iba a tener un encuentro en la tercera fase, o en la cuarta que los pares se me dan mejor que los tríos.

Cuando la luz era más cegadora, creí incluso que se me iban a derretir las retinas se escucho un golpe tremebundo, me encuentro en el suelo con la cama al lado y rodeada por una luz blanca intensa una mujer con una botella de lejía en la mano me dice: usa neutrex futura y deja la ropa más blanca y protegida…

Escucho la alarma del móvil, mi baba en la almohada, putos sueños de mier…