No te siento

No te siento

te has alejado de mi mente

he quedado en blanco

bloqueado sin tus sentimientos.

Eras mi aliento

la fuerza que me movía siempre

mi sangre llevada por buen camino

entregado a ti.

Te echo de menos

y eres mi estrella en el cielo

este juguete roto

te sigue amando.

Cayéndome los días como palos

mientras te vas en el aire salino

preguntándome si algún día

decidirás volver.

Siempre . . .

Me derrito por tus labios

chica de ojos verdes,

tu sabes que eres mi cielo

el regalo más esperado.

Pierdo los papeles

cuando veo jugar tu sonrisa,

no hay más dulzura en este mundo

que una caricia tuya.

Te quiero sin nada a cambio

no hace falta pedir nada,

el amor es así de extraño

se necesita al igual que el alma.

Me emociono al hablar contigo

eres mi lado más sensible,

al igual que envejecer no se para

dejar de quererte es imposible.

Un momento inolvidable

Y ella se le arrimo despacio, su cuerpo seguía temblando, no podía entender como estaba tan nerviosa pero no podía dejar de allegarse a él. Su cuerpo tenía la necesidad de abrazarlo, de sentir su calor, de compenetrarse, de ser uno. Para ella, en su timidez, tenerlo tan cerca representaba el mejor momento de su vida, por eso se había concienciado a darlo todo, a entregarse hasta la última décima de energía vital.

El sentía como ella le iba tocando la piel poco a poco, de la misma manera que se pide permiso, sin decirlo, con la mirada. El se dejaba llevar por la situación y comprendía, lo entendía. Quería sentir a esa chica en todo su esplendor y sabía que ella también tenía la misma necesidad de ser amada, de ser querida por el.

Los cuerpos fusionados como en una melodía empezaron a sentir como los poros se fogueaban al mismo ritmo, de la manera más ardiente, de ese modo en que sólo dos amantes pueden hacerlo. Pura pasión y lujuria, excitación hasta la locura y fluidos al mismo compás. Los sueños de una mujer engalanados por el mismo momento que él siempre había soñado, dos partes que sin saberlo se necesitaban para transportarse a su propio mundo.

Y no quedó nada de ellos cuando vaciaron su último suspiro, cuando desahogados llegaron al orgasmo al mismo tiempo y como si no hubiese pasado nada una ligera brisa se los llevo, desaparecieron y nunca, nunca más se supo de ellos.

Posdata: Cuando estés con el amor de tu vida, no te quedes dormid@.

Hablando de amor

Cuando tienes la necesidad de amar, de sentirte protegido por el amor de otra persona, no puedes dejar de pensar en ella, de sentirla tan cerca y dentro de ti que cualquier otra cosa que no sea como esa sensación deja de ser principal, no te alimenta. Entonces en parte sientes dependencia de ese ser humano que te llena de emociones y sentimientos y dejas que todo aquello que habías perdido vuelva a ti y te regocije de los mejores momentos que por tu mente han pasado.

Sentirse querido es algo que debería de estar generalizado y que por lo menos una vez en la vida todos deberíamos pasar por ello en toda su plenitud, sin frenos ni agravios, sin tener que demostrar nada, sin que entregar algo a cambio, solo la misma parte que te entregan, el mismo nivel, la misma cadencia de flechazos de amor. Y entristece saber que muchos no conocerán ni por un segundo algo que se allegue a lo más parecido, a veces por timidez, otras porque no se les da una oportunidad para demostrar que son igual de validos o mejores aunque no cumplan con los dichosos patrones de la sociedad de tener que meter todo en un Olimpo de Dioses.

Me gusta amar, me gusta querer, me gusta entregarme en cuerpo y alma a quién sinceramente me quiera, me regale su tiempo porque sabe que yo le daré todo el mío, todo lo que tengo, mi vida. El amor es un motor increíble del que necesitamos para seguir adelante, quién rehúse de el es que nunca ha vivido lo suficiente para echarlo de menos.