A sangre

Los cuchillos se alargan

en el aroma tardío de la sangre

volátil como las plumas

de los gorriones.

Peleas a mano

donde se entrega todo

la vida o la injusticia

de no ser el agraciado.

Donde los gritos desesperan

en los charcos del viejo plasma

con la ira cegando la mente

eyaculando un arma.

Perseguido a la orden

de matar la razón y los derechos

ya no quedan libertades

si no se despachan primero.

Atentas contra mi

Tienes un 38

de tacones altos

punta afilada

apuntando mis pupilas.

Como un francotirador

para llegar a mi materia gris

romperme como un cristal

intimidarme.

Desflorar mi semblante

con la cara de angustia

de saberme clavado por ti

de llenarme de mi sangre.

Liquidar rápidamente

de una sola patada

este ser que te venera

y que tu tanto odias.