Ya cuesta tanto

¿Se acerca mi fin?

Quien lo sabe.

No quiero ser abono

pero ¡estoy tan roto!

Clavados los puñales

en cada parte de mi

huesos dolidos por el tiempo

mente derrotada.

¿Dónde está la esperanza?

Ya no puedo pensarlo

nada está claro en mi ser

estoy vencido.

Tantas preguntas tengo

que ya ni escucho mi eco

de las emociones vividas

de todo aquello que he perdido.

Un pelo

Un solo pelo

de tu hermosa cabeza

es un puente a la vida

la esperanza de mi rutina.

Ese pelo moreno

que me crea fantasías

y de entre ellas amorosas

de las que hacen historias.

Un pelo de tantos

de esos que son legión

que moldeas o se alisan locos

me alimentan la pasión.

Del que se regala

en un sobre en blanco

porque cuando un pelo es mechón

es para siempre.

Suspiros y palabras

Sentí tus dulces pechos sobre mí
mientras tu corazón palpitaba sin parar,
en mi una sensación de placer
que no puedo dejar de sentir jamás,
sentir como tus piernas abrazaban
el calor de las mías en sus frenesí,
con cada movimiento rítmico
entre suspiros y palabras agradecidas.

Un mundo utópico

Ya no quedan florecillas

ni piernas rotas que arreglar

ni quién recoja los excrementos

después de vapear.

Se ha extinguido la leche de bebés

y ya no se esnifa queroseno

ya no hay chicas guapas

ni la gente emigra al pueblo.

No se hace deporte

eso ya ha dejado de ser cool

ahora se buscan mofetas

para casarse con ellas.

Ya no quedan collares que comprar

ya no gusta el hardcore

ni los discos de vinilo volverán

aún quedan cosas por sacrificar.