Mujer

Me gusta besarte

más lejos que nadie te ha besado

por debajo del ombligo

por encima de las rodillas.

Me encanta acariciarte

por encima del ombligo

por debajo de la barbilla

pura fantasía. 

Me fascina hacerte el amor

mirándote a los ojos

compartir nuestra respiración entrecortada

los escalofríos.

Te idolatro

por ser lo más perfecto

parte de una naturaleza salvaje

un ser creador de vida.

Tu noche bailando

Fuiste parte de la lluvia una noche de concierto, donde tu cuerpo se dejo fundir por las gotas de sudor del baile con las del agua, que por momentos se unía a la intensidad de tus movimientos. Al compás de los ritmos caribeños la sensualidad de todo tu ser era una mezcla de magia y embrujo que no dejaban a los ojos de los humanos para nada indiferentes, el arte de la seducción de un baile bien ejecutado siguiendo las notas de los instrumentos bajo la lluvia no puede ser mas excitante.

Y tu haces del bailar poesía, del escote de tu vestido pura simetría con la naturaleza que rodeaba la plaza del evento, donde el mundo te hizo un 360º para disfrutarte, para que nada ni nadie se interpusiese en tu área de dominio sensual, cálido en el vapor que el contraste de la lluvia producía sobre tu piel caliente, ardiente, como un infierno de placer al que todo el mundo se apuntaría.

Nadie, ni yo, pudo dejar de verte, contemplarte, soñar con tus movimientos y tus pasos de bailarina profesional aunque solo seas como los demás una amateur de la fiesta, donde desestresar el peso de la semana, de la vida, de los años que te han llevado de la mano, de lo que realmente quieres para ti y los tuyos, de tu amor por la música, del corazón por el baile. Ojala se pudiese contagiar todo lo que transmites y lo que produces…

Mi gato a tus pies

Mi gato te olía los pies intentando negociar contigo un lado de la cama, te quitaste los calcetines no tenías miedo a que se abalanzara sobre tu dedo gordo pensando que era un ratón callejero y lo acariciaste con ternura, sin temor a que se revolviera contra tu pelo rubio en señal de desacuerdo y viste que te acepto cuando intento quedarse dormido entre tus piernas, no sabe nada el individuo.

Veros a los dos en la cama tumbados y relajados sin dejarme un solo hueco por donde colarme mientras mirábamos una película de terror era la sensación mas agradable que había tenido en toda la semana, al fin un poco de paz a todo el jaleo que me rodea, a mi mente inquieta, a la soledad de mi cuerpo y al castigo de mis versos.

Por momentos me quedaba mirando fijamente como por momentos los dos, gato y felina humana os quedabais dormidos, sentido para mi de que el colchón y la compañía era buena, relajante, sencillamente en un punto de éxtasis de confianza y exaltación del mas puro estilo de la tranquilidad.

De vez en cuando mi mirada se perdía en el horizonte, la noche despejada con las mejores estrellas de mi cueva, los gritos de terror en la pantalla y tus ojos cargados de experiencia buscándome las cosquillas entre el ronroneo de mi gato y sus maullidos suaves para que no te movieras tanto y lo dejaras descansar sin tener una marejada cada segundo que algo te impresionaba en la película o en tus pensamientos querías hacerme a mi.

Hoy mi gato esta acostado en el mismo sitio que lo estabas tu ayer, ha rascado la superficie de la sabana que le coloco para el, la ha olfateado buscado tu perfume y me ha mirado con la boca abierta, entendí lo que me quería decir con eso ¿le hiciste el amor?. Y yo le respondí: “la curiosidad mato al gato” y sonreí jajajajajajaja.