INSOMNIO

Sueño perdido, sueño olvidado.

La trituradora de horas me oprime el estómago, los parpados parecen témpanos pesados que dejan una orilla blanca en mis ojos, mortuoria. La locura se apodera de mi mente, las sensaciones de sueño son inexistentes y escucho mis propios latidos, gritándome, pidiendo un momento de paz, de un in-logrado descanso.

No tengo reloj pero en mi cabeza suena el tic tac de los antiguos, aquellos que en su tiempo lo eran todo para controlar una vida, ahora esa vida es como una vía de ferrocarril en punto muerto, no se duerme, no se respira por la densidad que se corta como el queso, formando pesadillas conscientes, abrumadoras.

Cambiando mil veces de postura, golpeando la cabeza contra todas partes, agarrando el pecho con los puños cerrados, sacudiendo los cimientos de tus creencias. Pero notas en el viento, en la lluvia, en como las estaciones pasan y sigues despierto, como una maldición incluida desde el día que naciste, perversa, agónica en la oscuridad y que ni el alba te arrima a una sonrisa. Sueño perdido, sueño olvidado.