¿Pareidolia o fantasma?

¿Tú que opinas?

pareidolia

Una situación inesperada

Su taza de café con leche sobre la mesa temblaba con extrañeza, de una manera inusual. El pasillo casi a oscuras no dejaba par a la imaginación, solo podían ocurrir dos cosas, que llegase el relevo de la guardia o que algún paciente se levantase y fuera a la centralita a pedir algo sin tocar al timbre de su habitación.

Pero ese temblor, esa sensación de frío era algo raro, como un momento alejado de la realidad cotidiana que no solía darse a menudo. Y sintió miedo, a pesar de ser una clínica psiquiátrica modelo, por su cuerpo empezó a subir una sensación de temor y pánico. Tenia el presentimiento de que algo iba a suceder.

En unas décimas de segundo sus pupilas se dilataron al máximo y en la negrura del pasillo pudo divisar una formación semitransparente que iba tomando forma, que se iba pareciendo cada vez más a algo humano pero que levitaba, que se mostraba como un ente que atravesaba las sillas, las camillas, todo mueble que estaba en el pasillo y que iba camino suyo.

El sudor se hizo patente, el café con leche temblaba como si hubiese un futuro terremoto, sus manos estaban como atadas intentando llegar al teléfono para avisar a seguridad, pero estaba paralizada. La angustia se apodero rápidamente de todo su cuerpo e intento gritar sin resultado alguno, lo volvió a intentar varias veces mientras el ente fantasmal se acercaba pero no salía nada de su garganta.

Cuando lo que ya se podía decir que era un fantasma en toda regla se quedo parado a escasos centímetros cara a cara, Ana María echada hacia atrás en su silla ahogándose en su propio miedo, temblando como si ello le fuese a salvar la vida articulo una sola palabra – “hola” -.