-Frío-

Festival popular europeo o no

Ayer acompañé a una fan (si digo otra cosa me da con la escoba) a ver el festival de Eurovisión, nos sentamos en el sofá con nuestras pipas y galletas sin azúcar (por eso de cuidar la línea que el mundo vive de estándares) y nos dispusimos a ver un espectáculo político. Fue de agradecer que empezara temprano, a eso de las veintiuna horas pero el esperpento musical acabo cerca de la una de la madrugada, la publicidad fue corta pero las votaciones se hicieron eternas. Ya se que para los seguidores más fieles y esos fans de toda la vida se les habrá hecho corto pero la calidad de las canciones era más bien floja y el “Tongo” fue mayúsculo, lo que fue políticamente correcto se cumplió inmerecidamente, pues la canción ganadora no estaba a la altura de las que competían por ganar pero hay que primar las circunstancias en el viejo continente, esos favores ridículos que no vienen a cuento y que deja a otros países a la altura de un corral de gallinas locas. Así que me he alegrado de compartir pipas con una fan (repito por motivos convenientes la llamo fan por mi seguridad corporal) pero el espectáculo ha sido lamentable por primar la política a la buena música.

Le digo hola a mi soledad.

Lloraban mis ojos al sentir tu partida hacia un lugar lejano y extraño para mí. Lloraban porque no entendían tu marcha precipitada y tan rápida, me sorprendí como si entrase el viento del norte en un verano cálido por tu pasión, y no supe que hacer. Pensé que si gritaba el mundo se pararía y todos dejarían de hacer sus cosas para escuchar el desgarrador sentimiento que tu huida de mi lado me estaba provocando, pero el mundo no cesó de girar y de dar sus miles de historias sin parar. Sentí la angustia que produce el saber no ver a esa persona nunca más y nuevamente mis lágrimas recorrían mi rostro de manera fluida, sin parar. Y me preguntaba porque no podría ser al revés, que tu partida fuese un regreso y en vez de un adiós un hola con un abrazo sentido y un beso profundo, pero estoy perdido en la desesperanza y en tu cabeza solo cabe seguir viajando en tu salida hacia adelante sin contar con nadie más. Allá donde te lleve tu corazón que seas feliz a mi me quedan recuerdos y fantasmas del pasado, que tengas mejor suerte. Le digo hola a mi soledad.

Recuerdos: Reve en el mirador da Fraga – Moaña 2007

Y los años van pasando, cuando te pones a buscar en el baúl de los recuerdos todas esas fotografías que están congeladas cobran vida por unos segundos, dicen que no hay nada como volver la mirada atrás para valorar lo que tienes en el presente, que decir, creo que cada persona opinaría de manera individual a esto. De todos modos los recuerdos nunca se marcharan pero podemos crear nuevos cada día que pasa, a cada segundo que sigamos respirando. Eu son un toxo.

Reve en Moaña