Mi último sueño

Hoy soñé que era un chico guapo, listo y que no pasa inadvertido, lleno de éxito y cautivador para las mujeres. El típico sueño que una vez en la vida han tenido todos o la gran mayoría y quien lo niegue miente. Luego obviamente desperté como si reviviera de entre los muertos y me apresuré a ir al espejo, por supuesto, nada había cambiado.

Por un momento me permití tener un sentimiento de tristeza pero luego me acordé de todas aquellas cosas que conseguí siendo yo mismo a lo largo de mi vida y una gran sonrisa se dibujo en mi rostro. De acuerdo que ahora llevo una vida más sedentaria y apagada por motivos de salud, ya no soy ese mochilero loco que aprovechaba todo su tiempo libre en lanzarse a la aventura pero ahora lo poco que mi cuerpo me deja hacer intento exprimirlo lo máximo que puedo.

Sé que jamás seré lo que mi sueño creó pero nunca he sentido rechazo, siempre he sido una persona respetuosa y cariñosa con todo ser vivo que se cruza en mi camino, de ahí mi eterna sonrisa, así que no intenten hacer de los sueños realidades, crean en si mismos sin importar posiciones o estados, a todos nos irá mejor.

Posdata: no estoy en contra de los sueños pero algunos mejor dejarlos en la nevera.

Ser o no ser un santo.

Yo pensaba que era un santo, un hombre incomprendido que no atendía a más razones que aquellas que llenasen un plato, pero aún no tenía ese aro luminoso sobre mi cabeza y no entendía que a pesar de los muchos reproches de mis neuronas no lo tuviese, aún así yo seguía creyendo que lo era.  A veces la verdad de las cosas no está en cuestionarlas más bien te golpean directamente en la cara y ese halo de santidad se te baja a nivel del suelo y vuelves a la cruda realidad.

Uno puede tener una vida plena y sin embargo muchos de esos buenos momentos haberlos olvidado por completo, de esos que de vez en cuando renacen y aparecen de golpe. Es cuando recuerdas como leer el italiano o cantar en japonés, cosas que horas antes, instantes incluso no tenías en conciencia.

Santo o no, la mente es como un juego inacabado que a lo largo de los años vas cultivando y vas llenando de esas experiencias que, olvidadas luego o no, completan en gran medida ese paladar de degustación que a los pocos vienen y van, para bien o para mal llenándote de sabores dulces o salados, de las sonrisas melancólicas y de las otras sonrisas que cruzan océanos, incluso cruzan espacios atemporales.

Así que espero esa beatificación permanente, merecedor o no porque nunca se pondrán las partes de acuerdo pero que muy dentro de mi considero creíble y razonable, sin ser sarcástico porque para eso ya están aquellos que juzgan sin conocer, pero con valentía, que para eso a mi nombre ya le han concedido un día al que santificar, por lo que no voy a invadir nada que ya no este ocupado (sonrisas), hágase la paz.

Todo moco

Odio estornudar y tener toneladas de mocos, ¿conocen esa sensación?, ¡claro que si!, todos hemos o estamos pasando por ello y es como una orgía de bichitos imperceptibles que se meten en tu sistema y lo hacen añicos. La cabeza te duele, el pecho te duele, todo tu cuerpo es puro dolor y para colmo fuera llueve desde hace meses sin parar y el frío es como una nevera abierta quedándose con toda la electricidad a palo seco.

Si te quedas mucho tiempo en cama bajo catorce mantas malo, si te levantas y te pones veinte kilos de ropa malo, hagas lo que hagas no podrás acertar con algo que te haga sentirte bien. Y no hablemos de los remedios para sacudirte de encima la mocada del año, todos los remedios de la farmacia te parecen pocos, para al final rendirte para pensar que a ver si el próximo día cuando amanezca te encuentras mejor y te olvidas de la pesadilla de tener ese liquido acuoso colgando de la nariz. ¡Aaaaaaah paciencia!.

Dolor de cabeza ¿algún remedio natural?

Hay días que te levantas con un dolor de cabeza que no sabes de donde viene, para las personas que sufrimos de insomnio y que no tenemos más remedio que pasar muchas horas con los ojos abiertos es normal que algunos días ese dolor sea provocado por esa falta de sueño y el cansancio que ello causa en todas partes, además si le añades otras dolencias crónicas entonces eso se convierte en la verbena de los cuervos.

Por lo normal lo que yo hago es intentar despejar la cabeza con un paseo ligero sin hacer que mi oxigeno se excite demasiado para intentar bajar esas revoluciones que hace del dolor una punzada molesta, muy molesta. Aunque he de confesar que no siempre me funciona por lo que cabo con la pastilla de turno para atajarlo químicamente, cosa que odio aunque ayude.

Hace poco descubrí los aportes beneficiosos del jengibre para muchas dolencias y me preguntaba si de la misma manera hay algo que de manera natural quite eses dolores de cabeza sin tener que llegar a meter por el coladero los genéricos de turno, ¿tenéis alguna sugerencia?, ¿sabéis de algún truco que ayude de manera natural?, espero vuestros comentarios al respecto.

Un abrazo enorme.