Tus noches

Las noches son muy largas

si no me meto contigo

mientras suspiras en los sueños

y me abrazas entre tus sábanas.

Y me ruegas que duerma

de esa manera suficiente

para llegada la mañana

amarte nuevamente.

¡Madre Mía!

los besines al chatín cada día

que sin la luz encendida predicas

porque a oscuras ¡lo que harías!.

Y es de buena voluntad

mientras haces correr a tu cuerpo

que en tus pensamientos nocturnos

me tengas siempre a mi. 

 

Nunca fuiste pesadilla…

Y que fue de ti

en las arenas de tu desierto,

aquel donde no vivías

ni dejabas respirar tu aliento.

Que fue de la lejana primavera

donde dabas vales por un beso,

no se elegía el lugar

donde colmar tus gustos.

Extrañando tus pecas

que reinaban tu piel a gritos,

aquellos que a la vez

silenciaban tu nombre.

Mirada que vuelve loco

en ese rayo de la esperanza,

en mi cueva de los vacíos

espero tu corazón con pena…