Una balada para ti

Una balada suena lejana

los aullidos de mis testículos

que te llaman en melodía

que te echan de falta.

Esa composición que me disloca

los pulsares de mi corazón

que te tengo entre mi vida y la tuya

buscándote desde la razón.

Que me atormentas como el cianuro

cuando no estas encima mía

soy un adicto a tu sexo como el perfume

que llevas los Domingos.

Como un disco de vinilo

con demasiadas revoluciones

hazme la guerra en mis pezones

que te dejo ganarme fácilmente.

Helado de cianuro

Lengua y garganta

frío en las entrañas

veneno en caliente

muerte de la mente.

Comunes pensamientos

calamidades presenciales

musculo y vítores

al caos renacido.

Desde el primer día

no cuela

se envenena lentamente

se desea.

Sin salir vivo

en tan pocas palabras

es un papelón increible

pedir renacer de nuevo.