Revienta sin sentido

Tortilla de pan con pasas

pasas por mi casa y te la comes

comes lo que quieres y tal

tal como llenes el estómago del todo.

Paracetamol al dolor

dolor donde se siente el vacío

vació que tengo en mi cerebro

cerebro que no vale para ná.

Ná y tó en la conversación

conversación donde se demuestra

demuestra que todo es un besugo

besugo que me como yo.

Cosas del despertar

Estoy que ardo por los cuatro costados, le dijo mi sangre a mi corazón. Mi corazón acostumbrado al picante por el año que estuvo viviendo en México le resto importancia, que la sangre es muy exagerada. Pero claro, cuando te levantas por la mañana con la tienda de campaña puesta la metáfora es como un arrebato a lo más fundamental.

Entonces el cerebro se comunica con el corazón y le dice: “o se lo dices tu o se lo digo yo”. A lo que mi corazón le contesta: “tú que no veas como se pone de duro conmigo”. Y empieza un dialogo lleno de reproches y acusaciones de todo tipo entre dos partes de mi cuerpo que viven más arriba del problema monumental.

Entonces habla el tercero en discordia y le dice a los otros dos: “o buscáis o una solución o hago un tsunami de proporciones bíblicas”. El tiempo se detuvo, el corazón y el cerebro gritaron a la vez:

¡CÁLLATE SI ES QUE ERES LA POLLA SIEMPRE IGUAL!”…

Cerebro

Entre dos piedras mi cerebro

descolgado de mi cabeza

arrastrándose por el suelo

como una babosa asquerosa.

Quebrándose a su paso

entre la arena y la basura

los restos traídos por el viento

como si fueran sus recuerdos.

Intentando llegar a un lugar

donde poder meterse nuevamente

en su lugar de origen y nacimiento

para darle peso al cuerpo.

Mi cerebro perdido y rendido

deja un rastro a su paso de materia

como una autopista de neuronas

que jamás volverá a recuperar…