Hacemos el amor

Hacemos el amor

cada vez que nos vemos

que nos sentimos

que nos rozamos suavemente.

Nos amamos

como en una juventud rebelde

de sexo maravilloso y dulce

de momentos inolvidables.

Queremos en ambos

el placer no sólo de las palabras

el acto de nuestros cuerpos

mezclándose entre besos.

Hacemos el amor

siempre que nos viene en gana

porque no tenemos limites

porque no nos avergonzamos de nada.

Feelings and sensitivity

Ojos verdes, ojos de gata

que se mecen en la noche buscando el alba,

capricho del destino belleza en su alma

teniendo sus fantasías en su reino de Arcade.

Dulce y metódica es una Afrodita moderna

tan pronto te regala un beso como te lleva la contraria,

un corazón enorme y la bondad por bandera

a veces te ignora y saca el látigo, pero no te arrepientas.

Con facilidad de entender lo que quieres comprender

es un libro abierto lleno de sinceridad,

nunca se ha reñido la hermosura con la inteligencia

y cuando se unen es una explosión de vitalidad.

Te extraño

Me gustaba muchísimo cuando te enfadabas conmigo de bromas pero fingiendo que lo hacías de verdad. Yo siempre ponía cara de circunstancia y no sabía que hacer o decir, éramos jóvenes. Tu querías tenerme siempre activo y en tensión como si eso hiciese falta pues te amaba con locura, pero hacerte la enfadada por una tontería era tu manera de decir que ahí estabas tú y que por mucho que viviésemos siempre ibas a querer dar esa guerra y no rendirte fácilmente a mis besos, a mis abrazos aunque supieses que eran todos tuyos, que te pertenecía por siempre.

Me ponías gestos al enfadarte pero tu mirada siempre delataba que no lo estabas de verdad, en el fondo entendía tu juego, porque sabía que al poco rato ya estarías saltando encima de mí, o provocando que te buscase con un abrazo, un roce, un cariño o de esas pequeñas suplicas de: amor mío no te puedes enfadar eres mi vida entera…

Cuando te fuiste al cielo yo no dejaba de buscar en las estrellas ese guiño, ese gesto de enfado para que yo no dejase de perseguirte por la casa, ahora vacía, para jugar al yo te quiero más mirándonos fijamente, a sentir el verdadero y sincero primer amor. Hoy como todos los días desde hace tantos años sigo echando de menos tus regañinas de amor.

Polvo cósmico

Me muero por besar tus labios

esos que como galaxia cercana

emiten señales que calientan

que me llenan mi apagado corazón.

Como un destello admiro tu ser

pensamientos con patrones claros

de tu inteligencia agradable y tierna

de una seducción tremenda.

Y creo en tu sonrisa, como estrella fugaz

que recorre todo mi cuerpo y lo envuelve

que me produce sensaciones únicas

me vuelve a llevar a una juventud perdida.

Pero en ese espacio que nos rodea

a años luz de lo que pudiese ofrecerte

y siendo el más débil de los dos te  diría

déjame ser tu Vía Láctea.