Nuestros paseos

Tus cruces

Levantaste un templo
de piedras y madera,
donde rezas a un espíritu
que murió hace tiempo.

Intentas traerlo a la vida
temblando en tus venas,
traspasar su mente etérea
te pone la piel de gallina.

Lo amas y sientes quererlo
a pesar de ser un fantasma,
un ente perdido en las sombras
más allá de la orilla de tus mares.

Y no pierdes la esperanza
aquella que te da calores internos,
te dices que si no lo sueltas
todos los recuerdos regresan…

Esperando que me ames

Hazme el amor

como renacuajo de río

como el musgo de las rocas

pegado a tu sexo.

Sáciame de placer

como las garras del halcón

no sueltes mi miembro

sedúcelo entero.

Unamos nuestros cuerpos

como placenta de mar

en un organismo único

capaces de amar.

Quiéreme desde la bondad

aquella que es orgasmo

lugar placentero de descanso

el pajar de nuestras vidas.

Sumamos nuestros líquidos

fluidos y sudores

composiciones químicas

para nuestra eternidad.

Posdata:

cuarto kilo de queso

pan de molde (del de oferta)

vuelve rápido te quiero…

Elemento

Vete

alarga tus alas negras

pósate en el abismo

fuera de mi corazón.

No te necesito

no conoces las promesas

solo el daño eterno

de tu fuego aniquilador.

El odio es tu lema

aplastar los sentimientos

romper las corazas

desproteger un beso.

La luz te escapa

la sensibilidad también

eres la garra penetrante

que quita la vida.