De esas ayudas…

Ayúdame

a creer en lo amargo

donde las preguntas surgen

para meditar algo.

Donde los chistes son libros

que no esconden promesas

sólo resaltan las costuras

de las que estamos hechos.

Ayúdame

donde las causas son justas

para no creer en ellas

pues siempre te traicionan.

Donde poner el corazón

no es la manta que calienta

ni los ojos que hieren

cuando no quedan presencias.

¡Qué mala leche!

He aplicado en todo aquello que hice todo lo bueno que tengo, no es mucho soy consciente pero he puesto en ello, corazón, pasión, ganas, esfuerzo y mucho más, siempre mucho más de lo que me han devuelto a cambio.

No es una queja formal, en la vida te acostumbras a estar un peldaño por detrás porque normalmente tienes un jefe al que responder de tus actuaciones o bien si eres un freelance hacer de tu trabajo tu mundo particular con mayor o menor éxito.

Cuando te esmeras hasta intentar ser perfecto también quieres que al contrario cuando buscas algo sea parecido o igual porque sabes lo que cuesta llegar ahí, raramente pides que sea superior o perfecto ya que esas cosas son utopías y mejor tener siempre los pies en la tierra.

Siempre intento fijarme en todo lo que hago y busco no equivocarme porque muchas cosas dependen para que todo salga bien y equivocarse no es una de ellas, intento comprobar las cosas un par de veces, se que suena un poco quisquilloso pero es la mejor manera de asegurarse de que todo va bien.

Entonces y a lo que va toda esta charla es para ese supermercado de ciudad al que compras habitualmente y que confías en que sus productos sean buenos y a tu elección saludables, pero… si haces la compra del mes y pides cuatro cajas de leche estando en Agosto del 2022 como “narices” por no decir algo más gordo me traéis cuatro cajas de leche caducadas el 30 de Mayo del 2022.

¿Dejadez?, ¿equivocación?, ¿pasotismo?, ¿a ver si cuelan?…

Si a mi me piden profesionalidad en lo mío yo también espero de los demás lo mismo, porque cada uno en su trabajo tiene que rendir y tiene que estar atento a lo suyo y si no quieres hacerlo deja paso a quien sí lo necesita y desea hacerlo bien.

Ya les he llamado y a lo largo del día me harán el cambio, una perdida de tiempo que no me van a compensar, sólo una disculpa de una operadora que ni siquiera es culpa suya, espero al menos que al trabajador que cometió el error le den un toque para que esté más atento para la próxima.

Somos adultos.