Vidriado

En las cruzadas mas tiernas

se escarmienta al más débil,

hacer algo que no se acostumbra

es parte de las hadas.

Recapacitar aplastando

no hay marcha atrás,

alejar a las personas de otras

es el vino rancio de las épocas.

Las canas en los cabellos

son como los papeles de un divorcio,

como cuchillas ardientes

de alejar lo que sigue a tu lado.

En el silencio de las lágrimas

en el más oportuno fracaso,

los puentes colgantes aterrizan

en los platos llenos de fruta.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s