De esas ayudas…

Ayúdame

a creer en lo amargo

donde las preguntas surgen

para meditar algo.

Donde los chistes son libros

que no esconden promesas

sólo resaltan las costuras

de las que estamos hechos.

Ayúdame

donde las causas son justas

para no creer en ellas

pues siempre te traicionan.

Donde poner el corazón

no es la manta que calienta

ni los ojos que hieren

cuando no quedan presencias.

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