Los deseos de mi ventanita

No quiero perderte

en lo más intimo de mi centro

ese que estabiliza

todo lo que cree en la simpatía.

Quiero que seas mi verdad

y dejar de tirar el tiempo por la ventana

porque algún día necesitaría

sentirte mi vida.

Y si no llega a tiempo la marea

esa que parte de tu alma

tendré que aceptar la condena

de no tenerte en mi cama.

Como el querer con la locura

hace que muchos se alejen

yo siempre doy la cara y busco

a la más loca en mis entrañas.

Lo que pudo ser

Escapada a Torremolinos

a lomos de tu jabalí verrugoso

prohibido tocar en tu camiseta.

Noticias que venían de allí

que eran grises

tu no entiendes de blancos y negros.

Locura desatada

bares y discotecas sin cierre

la ropa sacudida en el mar.

Tatuajes sin control

noches de hotel sin sábanas

piscinas de resaca al amanecer.

Semana sin ataduras

partículas de alcohol en tu piel

teléfono apagado por fin.

Os voy dejando poco a poco

Me ahoga el silencio

se cierran mis parpados

mi mente no se relaja

se tensa el alma.

Me muero lentamente

sin suplica ni llanto

no quiero una caja de pino

quiero ser planetario.

Deslizarme entre los vientos

y acomodarme en las nubes

quiero ser parte del volcán

y del coral que adorne tu cuello.

Ya casi no escucho mis latidos

pero si el pesar de mi respiración

voy dejando pinceladas en mi diario

un día ya no habrá conversación.

Estoy roto

Estoy roto

rasgado profundamente

inerte en muchos sentidos

destrozado.

Sin sensibilidad

en mi corazón

sin palpito agradable

hacia el mundo.

Como una lija

entre sonidos inaudibles

como el tacto de un cactus

en los ojos.

La ansiedad mas extrema

terriblemente mala

sin agradecer nada a nadie

temible la cuesta.