En la batalla final

En toda lucha

siempre quise sobrevivir

y dejar vivir.

Un aliento

que recorre los escalofríos

de aliados y enemigos.

Pero dos no son vencedor

y en la ceguera

llega la oscuridad.

Y llegando el momento

todo es silencio

todo queda en la última legión.

Velocidad

Mi velocidad

es mi agonía silenciada

por vivir un sueño

no apartarme del camino.

Donde los pensamientos

son como quemaduras en el alma

que nunca te va a devolver

todo aquello que fue demasiado tarde.

Te quiero

es una puerta abierta

a una calle fría y oscura

donde ya no habitas tú.

Como el dolor más profundo

que no lleva a ninguna parte

esa llamada que te arde en las manos

y bombea como un viejo corazón.