No calientes

Me sacas las castañuelas

un día de domingo,

para pedirme jugar conmigo

a besos de bienvenida.

Pero no me sale de las tripas

retorcer mis labios con los tuyos,

tengo el viento en mi nariz

esquivando tus suspiros a mi vera.

Te cabrea no retozar

entre tu paja y la mía para variar,

y no le eches la culpa al verano

eres igual todo el año.

Así que ahora te pido una vez mas

que dejes de tocar la gaita,

mi cuerpo no es un templo

donde hacer tus puñeteras gárgaras.