¿Eres celoso?

¿Eres celoso?

me preguntas con la guadaña

sobresaliendo por tu espalda.

Te contesto que no

sin fiarme de tu reacción,

sonríes y pones la mirada tierna

ocultando tu sombra del sol.

Posas tu mano sobre mi cara

me llamas mentiroso,

me recalcas que siempre lo he sido

que estaba en mi naturaleza.

Niego con la cabeza

una luz brillante nace en tus pupilas,

descargas la guadaña sobre mi

susurrándome

que no puedo engañar a la muerte.