Hi honey

Hi honey
Una mirada de odio puede matar sin tocarte.
Respira.
Respira hondo.
Al pairo.
 
Te amo.
Como locomotora enganchada a una mina de carbón, como la estampida de bisontes entre una multitud de forajidos, como la leche materna en los labios de un bebé.
Te reciclo el pensamiento de caricias ya perdidas, del sonido de los mensajes llegando a mi pantalla, del cotorreo de las aves rondando mi cerebro, de la maceta que tengo entre las piernas, del suave roce de las espinas en mis ojos…
Te amo.
Con cobertura melodramática, entronizado a la plasticidad de tus orgasmos, a la sabiduría de una mirada firme, a la manera social de rellenar las casillas.
Que fácil es amarte.