Echandote de menos…

Siento tu corazón, tan rápido, mis dedos juegan en tu hombro, entre el rumor de la espuma, del carácter de tus sentidos, de nuestros cuerpos desnudos en la naturaleza bravía, en un paraíso sonrojado por nuestros actos.
Tu lengua.
Los escalofríos te alertan, escarchan una tristeza al tener que partir de mis brazos, de tus juegos y de las frases que te llenan el día entero, hasta el próximo encuentro.
Y ya te voy echando de menos aún tenido el calor de tu vientre en el mio.
Tu pelo sobre mi.