Como en un sueño…

Te mojas hasta las rodillas, la sal te excita como el oleaje contra las rocas, eres el vuelo de una gaviota mecida por la brisa marina, pomposa en un cielo estrellado de oportunidades, de lágrimas alegres en tu piel, vives.
Aroma a pinos del atlántico, eucalipto, tu perfume… la goma quemada contra el asfalto de derrapar abordando tus fuertes abrazos, sutileza en tu mirada.
Hermosa.
Me dejo llevar por tu verbo, caricias… y el pinchar de las horas, nos alargan.
Madrugada.