Te echo tanto de menos

Te echo tanto de menos

que no puedo ni llorar,

ya no alimento mi alma

perdida en los senderos está.

Te quiero tanto no lo voy a negar

que cuando te fuiste mi corazón,

se hizo mil pedazos y explotó

y ya no es el mismo.

Ojalá un día llamases a la puerta

te sentases en tu lado del sofá,

yo me acercara y te besara

hasta que no pudiese más.

Te echo tanto de menos

que si lo supieses en tu interior,

si en el albergas algo de amor

no me dirías “no”.