Las voces

Esperaba fingir

ante la cuchilla templada

de las voces en mi cabeza

que piden mi rendición.

Pero volaría por los aires

antes de darles mi suerte

si algo quieren que luchen

mi armadura está preparada.

Les daré de mi propia carne

si para ellas es un adelanto

pero la soga que cuelga del techo

está hecha de fino esparto.

Y aunque al mirar fuera

de mi interior más profundo

veo toda la soledad que me rodea

no me haré amigo de mis voces.