Yo te invoco

Cuerpo y alma

dejando el poco o el casi

desmoronándose

perdiendo las propias ganas.

¿A dónde fueron las sonrisas?

en este rol decidido

de manera voluntaria

abocado a la destrucción.

Queriendo proteger

los parámetros esenciales

sin perjudicar a la nada ni nadie

quedando todo bien claro.

Que quien se suma

en la oscuridad más descojonante

se parte la caja siempre

y hace lo que puede.