Buen Sábado para todos.

Hace ya dos semanas de la muerte de mi padre, no lo voy a negar, entre mi enfermedad crónica degenerativa y que fue un palo tremendo perderle estoy agotado física y psicológicamente. A pesar de que sabía el desenlace y llevaba meses preparándome el final no es agradable por muy preparado que uno crea que se encuentra, además nunca se puede saber cuanto te puede afectar hasta que lo inevitable sucede y luego en el día a día ya no está.

Uno cree que ya está curtido, el cáncer no es la primera vez que pasa por mi vida, pero sus estadísticas no son buenas, siempre se ha llevado a las personas que me importaban, ninguna se ha curado. A mis cuarenta y nueve años verme tan mal, con una salud tan frágil, sin vida social, sin salir apenas de una habitación de mi cueva con vistas, eso sí, a la naturaleza (lo único bueno), lleno de fármacos y sin un sueldo que me permita llegar a fin de mes, hace que un lujo como es Internet sea la única vía de escape a mi vida.

No soy adivino, no sé cuanto tiempo más mi cuerpo me permitirá quedarme, le temo mucho a que un día todo falle y no me dé tiempo a despedirme de mi mismo, los demás ya se han despedido de mi hace ya mucho, los que quedan han perdido la fe. Actualmente ya ni me queda lo de mirar atrás, ahora es cuando los recuerdos se vuelven dolorosos, el presente es una incógnita que no logro despejar.

Buen Sábado para todos.