ERES MI VIDA

Hoy te he visto, estabas preciosa con tus ojos azules engalanándolo todo, con esos labios de seda y ese pelo largo, ondulado, rubio como el trigo. Se podía ver un poco la desnudez de tus hombros y la sensación de esa piel suave que tienes, de ese cuerpo tan hermoso, tan sublime. De no ser una bella mujer diría que eres un ángel. Hoy te vi, con la bondad que te caracteriza, con ese corazón enorme y con tu sensibilidad siempre a flor de piel. Dama que de por si lo eres todo ya que de noche enciendes la luna para que el lobo camine por los senderos de los bosques y cuando se agota y descansa haces que salga el sol para calentar los fríos huesos de la madrugada. Hoy te he visto y sonreíste para mí, una sonrisa no forzada, llena de sentimiento, de agradecimiento, de solemne paz. Puedo y debo darte las gracias no como se las dan los amigos o los parientes o desconocidos que se ayudan, sino las gracias por estar ahí, a mi lado, en ese breve instante, en ese haz de luz que a la velocidad del segundo me deja puesto y traspuesto con tu hermosura, con tu belleza interior, con parte de ti, tu alma. Hoy te he visto y días como hoy no tengo tantos en mi vida, estoy cansado, agotado y sin fuerzas, pero tú me has dado un aliento, un soplo, una alegría.