La razón de mi existencia

La vida a veces no se comporta como todos hubiésemos querido pero tenemos que acatarla para no romper el equilibrio que con tanto esfuerzo buscamos. Por eso cada vez que te veo lo eres todo para mí. Que siento en mis entrañas ese nudo de cariño, ese dolor tan hermoso, que eres tú. Tan sensible que te recuerdo como el primer día que te vi, tan dulce, con esa sonrisa tan bella, que hacía de tu cara algo precioso aunque ya de por si lo fuese. Siendo tus ojos la envidia de la naturaleza, y tu cuerpo la razón de mi existencia.