Finales distintos

Apoyaste uno de tus pezones sobre mis labios, recostada sobre mi, querías que saboreara una de tus curvaturas perfectas, empezar sin riesgos sobre una de tus zonas más sensibles para comenzar un juego, seductor y espectacular, que usas para dar la bienvenida a todo aquel que se quiera sumar a tus orgasmos.

Tu sensibilidad llena toda la capacidad de tu cuerpo, como una botella llena de agua donde todo lo que desborda da placer, se explica por si solo, eres pura sensualidad. Lo que siempre has querido hacer siendo la otra parte una herramienta en las sombras que bien entrenada te lleva al paraíso.

Apoyaste tu cuchillo de carnicero sobre la yugular, recostada sobre mi, querías que sintiera el frío acero sobre mi piel, sentir si me ponía nervioso o si empezaba a sudar por el momento delicado, por la situación de tensión. Te gusta sentir el poder de dominar la vida de las personas y de ese modo ser la artista principal de tu propia novela.

Tu falta de escrúpulos y de empatía hacia la vida ajena te empujó a cortarle el cuello, tan fácil como hacerse el desayuno, viendo como brotaba la sangre, como se ahogaba, como sus ojos no entendían el suceso, sin ser para ti nada especial. Salvo que ver como se apagaba una vida te daba el placer y la adrenalina de la que jamás te quería separar.

Dos secuencias de una misma vida, el placer en ambas, finales distintos.