No pido…

No pido al viento que me lleve lejos, solo le pido que me deje estar, que me ayude a no emigrar entre sus ráfagas dispersas y que me aplome a mis raíces, que me deje volver a empezar. Ojala sea una brisa que me calme las heridas de un corazón herido porque si no se cierran las cicatrices las tempestades no amainan y no se ama, solo se deja penas y recuerdos en el olvido. Hoy un soplo de aire me rozo con cariño y me ha ilusionado, espero que las nubes negras cargadas de fría lluvia no tape mi razón y mi consuelo porque desear, mas que nunca deseo, una ventana a un corazón que no me deje entre huracanes y ciclones.