Un día más al suma y sigue

Llevo ya casi un día enterrado en la cama, con fuertes dolores óseos y musculares, mareos y debilidad (no estoy embarazado), de lo más normal en mi enfermedad crónica, cuando se pone en modo rebelde y no me deja hacer ni una pizca de vida normal. Pero me da coraje que además no puedas tener ni un poco de movilidad por la cueva sin que se note que no puedes dar dos pasos sin pegar aullidos como si fueses un lobo en celo. Incluso en las pesadillas nocturnas derivadas del dolor me imagino como Robocop después de que me trasplantaran todas mis partes inútiles.

Menos mal que dentro de mi marginalidad corporal, he tenido el apoyo de Ana que ha estado vigilante en mis contracciones (caramba con el embarazado psicológico), digo dolores y me ha estado apoyando y ayudando en sus posibilidades para que el tiempo no se me cayera encima, menos mal que no tengo un reloj de pared o fijo que me abre una fisura en el cráneo. Aunque el cariño y el amor de sus cuidados son de agradecer hasta la eternidad me fastidia mi situación y ojala en Junio mi especialista con el que tuve un breve contacto ayer vía telefónica con su secretaria me pueda abrir a un parto sin dolor (buenoooooo solo me falta tener la menstruación), me pueda quitar un poco de dolor y medicación que parezco una farmacia ambulante. Al menos de manera que pueda hacer algo aprovechable e incluso viajar a cercanías sin miedo a colapsar o desmayarme por el camino, aunque con el tema de la cuarentena todo va más lento que hay prioridades más urgentes que la mía como es que esto se acabe para todos y no se muera nadie más por culpa de este maldito virus.

Así que desde mi humilde cueva os deseo a tod@s que os cuidéis mucho por favor, que sólo se vive una vez, un abrazo enorme.