Sobre mis inquietudes

A veces espero tanto de mi que me siento fracasado. Hasta que me diagnosticaron mi enfermedad era una persona que no paraba de hacer cosas, de trabajar, de viajar, de vivir la vida como me dictaban mis propias normas y no llevar más cosas que aquellas que me cogiesen en una mochila. Tuve momentos de felicidad inmensa, también conocí el dolor y la muerte. Pude completar muchos de mis sueños y hacer cosas que tenía en una lista desde crío que pude ir tachando e incluso ampliando a lo largo de los años.

Ahora a pesar de mi enfermedad me gustaría poder ayudar, de seguir haciendo cosas dentro de mis posibilidades ya que a pesar de todo sigo teniendo buenas ideas, continua en mi el ansia de aprender y de escribir en mis ratos libres, aunque ya se que como escritor no me ganaría la vida ya que sólo lo hago para liberarme y desahogarme, incluso a veces para sonrojarme o sentirme orgulloso de mi pareja. Pero sigo con ese gusanillo de que aún me queda algo por aportar. Espero encontrar ese algo sobre todo para que mi imaginación, mi mente que no duerme pueda sentirse realizada en todos sus niveles.

La vida me ha enseñado que no se puede esperar mucho de ella, que cuando estás arriba el batacazo puede ser impresionante y que cuando no puedes caer más bajo a veces te sueltan una cuerda y sales del pozo caminando sin haberte mojado. Espero que las razones por las que mis inquietudes me sacuden tanto tengan algún aporte beneficioso, ya no tanto para mi, si no para quienes me quieren y se preocupan porque tenga un final feliz.