Hablamos de mi vida o de la tuya

Existe un lugar donde toda la mierda viene y va, no me refiero a donde todos van. Son las pesadillas que vienen a cobrar su parte cuando menos te lo esperas, cuando nadie puede oírte gritar. Es una relación compleja con los fantasmas, esos que vienen desde tu pasado para hacerte estallar, no les importa si tienes una gran fragilidad o si quieres volver a empezar, la mierda es mierda aunque la quieras disimular.

Puedes tener una vida ejemplar, ser una buena persona, haber hecho todas esas cosas que te mandaron como un compañero, un camarada, un ser responsable, un colega, pero todo tiene un efecto bumerán y todo cae desde arriba con peso sobre todo en las noches que no puedes dormir, se magnifica cuando no duermes nunca y empiezas a escuchar los latidos de tu corazón.

Es terrible cuando la soledad se vuelve tu sombra y te recuerda cada día que morirás solo sin que nadie te pueda salvar, pagando así todo aquello que has dejado en tu vida sin ordenar. Es cuando el miedo te atenaza y sabes que las horas van marcha atrás, pones una sonrisa cínica y te dices: ¡qué cojones ven a por mi ya!. Existe un lugar donde la mierda está en el cerebro y si te mueves mucho se desborda, salpicando todo a su paso, pero no se preocupen no le afecta a todo el mundo. Y a los que les pasa dejan pronto de joder.

(Aviso: cuando juzgas a alguien por querer ser feliz, porque no está a la altura de tu personalidad, déjalo estar, no vaya a ser que su propia mierda te vaya a alcanzar.)