Llorar es universal

A veces tienes la necesidad de llorar, cuando las cosas se tuercen, lo haces de rabia y esperando que al soltar toda esa presión todos los males se fueran a evaporar. Pero siguen ahí, no cambia nada y entonces tienes que mentalizarte para lo que está por venir, por lo que tienes que hacer. Hoy me dieron una mala noticia, mi especialista me dijo que mi enfermedad para el no tiene remedio y que me iba a derivar a otro que intentará hacer mi vida menos dolorosa y que pueda tener para mi mismo algo de propiedad para poder hacer lo básico sin morirme por dentro y sin cagarme en los gamusinos.

Luego hablé con mi pareja que me dio todos los ánimos del mundo y me saco una sonrisa, sincera nada de esas forzadas, cuando la veo todos los males por un segundo dejan de atacarme y puedo respirar tranquilo, su apoyo en esto es muy importante para mi. Y como las noticias vuelan también hablé con una de las personas que mejor me conocen desde hace casi media vida, allá por el pleistoceno en el interior de la meseta, a la que también agradezco de corazón sus palabras pues sé que de estar más cerca me daría con una sartén en la cabeza para que solo tuviese dolor en ella y no en todo mi cuerpo, gracias por preocuparos por mi.

Ya han pasado unas horas de una mañana caótica, de subir a la noria del destino buscando la posibilidad de una mejoría a la bofetada de una realidad que me obligara a luchar con uñas y dientes por no ser pasto de mi evolución a un Gollum y que mi cueva sea lo único que no replique el “quejío” a mi paso. Al menos puedo decir que el humor sigue siendo la mejor herramienta para los malos momentos, que son muchos y todos los tenemos en mayor o menor medida. Y más estos días. Un abrazo a tod@s.