Mi carta de un martes para ti

Amor mío:

Los días transcurren como la niebla que esta mañana lo cubría todo y mi amor por ti como esa densa capa de partículas va creciendo y creciendo sin detenerse ante nada. En mi cueva tengo la oportunidad de ver los mejores atardeceres de nuestro entorno pero desde que estamos juntos todos ellos, cada día que los veo me parecen menos bellos pues ¿cómo rivalizar con tu hermosura?.

Estoy deseando que mi cuerpo me permita volver a reunirme contigo, para sentir tus labios de seda, tus caricias de amapola, para sentir tus abrazos de colibrí, intensos como sus aleteos. Estoy deseando ver tu sonrisa al verme y que nuestras miradas se queden clavadas la una a la otra como en una melodía en el espacio recorriendo millones de años luz, porque nos queremos, se aman.

Hoy sigo luchando para estar ahí pero no dejo de pensar en nosotros, en lo maravillosa que eres y en lo mucho que te amo mi vida.

Siempre tuyo…