Pulsa despacio para comenzar

Tu estrategia de la lubina

es como una ala perdida

ni me asombra ni me disgusta

tan solo es una estación vacía.

Lo que piensas y lo que dices

es como escuchar un alemán fluido

ni me entero de lo que hablas

ni tengo motivos por traducirlo.

Y no admito a tramite

que chilles como un cótido

mírate más de cerca la campanilla

porque a mi no me gritas.

Y ya puedes elevar el precio

del alza que sostiene tu cerebro

por muchas horas que te lleve

no descolgare el teléfono.