Me pido perdón

Otra noche muerta

con los ojos clavados al techo

el dolor que me inmoviliza

me destruye lentamente.

Pidiéndome perdón

por ser tan cobarde de vivir

porque en el fondo lo sé

hace tiempo que morí.

No puedo con el dolor

y que mi cuerpo sea todo lava

que sólo las medicaciones ayuden

a unas horas de calma.

Me rompe el corazón

ya no ser nada a mi edad

quizás es el justo castigo

a tantos años por el mundo.