Te gusta picarme

Me besas

con suavidad y ternura

mientras me clavas el tenedor

en el cuello desnudo.

Te gusta picarme

hablándome de otras mujeres

que invadieron mi cuerpo

mientras tu volabas a Marte.

Me arrancas la sonrisa

con tus críticas constructivas

eres como una vieja abuelita

con consejos para todo.

Quieres hacerme el amor

entre el centrifugado de la lavadora

y el olor a un campo de orquídeas

tan solo para tirarme de las orejas.

 

PD: Me gustaría ponerte “cremita” allí donde el eco huele a hierba fresca del Norte.