Te quiero para nada

Dejando caer letras

en mi boca abierta

comérmelas de un bocado

sin ninguna especia.

Letras que forman frases

que ahogan mi pena

que se vuelven delirios

de cuentos de hadas.

Condenado a llenarme

a repetir y repetir

con cada letra devorada

que te quiero para nada.