Crueldad incuestionable

Se desliza la sangre de mi ser

entre tus dedos secos al sol

no esperas salvarme para qué

si ya has decidido mi extremaunción.

Tu has clavado la daga

esa que has simbolizado con tu amor

arrancando de tu pecho la ironía

de hacerme sentir tu pasión.

Y cruel como la muerte

te has echo medir por ti misma

sabes arrancarme las lágrimas

en tu más hedionda pestilencia.

Seré una nota en tu diario

ese al que pondrás nombre y apellidos

como el humo de una hoguera

al que veras consumir.