De buena de mala olé

Te has ido con los mojinos

de botellona por la city

a saltos por las redes principales

de todos los pasos de cebra.

Estas tan alocada

que has hecho de tu cuerpo un templo

donde caníbales justicieros

acribillan con dardos al mundo entero.

Al ritmo de la música

vuelves locas tus entrañas de ceniza

que a base de excomulgar a las pulgas

hasta haces cosas normales.

Y desde la presunción de inocencia

te rasgas las medias de cristal

te desmelenas la melena raya al medio

y me arrastras al pozo sin bacilar.