Diana III

La sensualidad de tus labios

es la forja a fuego lento

de los momentos consagrados

de mis infartos al corazón.

Pero no solo tus labios resaltan

también cada poro de tu piel

en esa tu mirada de estrellas

tus orejitas de duende.

Y tienen razón las hadas

en sentirse celosas de tu caminar

pues la siembra de tus sentimientos

son la envidia del pasar del tiempo.

Aunque tu más pura esencia

es esa personalidad increíble

donde no juzgas solo abrazas

a todo aquél que por vos piensa.