Ir para nada

No conocer

es imperdonable

la mente diluida

del ambiguo fracaso.

No escuchar

es la madre de los verbos

la corrupta necesidad

de alargarlo todo.

No entender

es de un mundo de necios

las paredes de hormigón

no se levantan solas.

No descansar

es el pan de las minorías

cocinar un mundo perfecto

es sinónimo de desaparecer.