Tu noche bailando

Fuiste parte de la lluvia una noche de concierto, donde tu cuerpo se dejo fundir por las gotas de sudor del baile con las del agua, que por momentos se unía a la intensidad de tus movimientos. Al compás de los ritmos caribeños la sensualidad de todo tu ser era una mezcla de magia y embrujo que no dejaban a los ojos de los humanos para nada indiferentes, el arte de la seducción de un baile bien ejecutado siguiendo las notas de los instrumentos bajo la lluvia no puede ser mas excitante.

Y tu haces del bailar poesía, del escote de tu vestido pura simetría con la naturaleza que rodeaba la plaza del evento, donde el mundo te hizo un 360º para disfrutarte, para que nada ni nadie se interpusiese en tu área de dominio sensual, cálido en el vapor que el contraste de la lluvia producía sobre tu piel caliente, ardiente, como un infierno de placer al que todo el mundo se apuntaría.

Nadie, ni yo, pudo dejar de verte, contemplarte, soñar con tus movimientos y tus pasos de bailarina profesional aunque solo seas como los demás una amateur de la fiesta, donde desestresar el peso de la semana, de la vida, de los años que te han llevado de la mano, de lo que realmente quieres para ti y los tuyos, de tu amor por la música, del corazón por el baile. Ojala se pudiese contagiar todo lo que transmites y lo que produces…