Sevillana

Me cago en tus muelas

esas que me besan

y no me dejas nada

más allá de mis alas.

Y no soy tu ángel

que llueve en tus lágrimas

donde más golpeas en la fabela

donde ocultas tu alma.

Tú que no perdonas el dolor

donde no dejas que te hagan daño

somos insignificantes

en la plaza de la toná.

A pesar de que me muero por tu vida

no seas tan hija de puta sin dolor,

que te costaba vivir sin más

te lo he dado todo.

Pero el tiempo

lo dice todo sin perdonar

si me dejaste desde las entrañas

que te perdonare… aunque te bese los labios.