Reinona

Todas tus fotos de hadas y duendes colgadas en mi muro para sorprenderme con tus cálidas palabras, reclutarme para que forme parte de tu ejercito de corazones domados a base de besos y abrazos eternos, conquistados con miradas sinceras y manos suaves acariciando la piel que ha de juntarse con tu cuerpo.
Acepto ser testigo de tus pechos, de tus caderas, de tu ombligo, eje de toda sensación placentera de tu ser y participar en ti y de ti como aquel más fiel, más leal, más seguro de si mismo para que no tengas mas queja que el polvo que en las figuras reales de tus hadas y duendes acumulen por la falta de tiempo, eternas en las fotografías, mensaje de nuestros dos mundos, tu biblia.
Y prometo dejarme seducir con las espinas de las rosas de tu jardín, pues el capullo, sus pétalos sagrados son solo para ti y de sus esencias saques los conjuros que necesitas para formar patria, escalar los miedos de tus muslos y dejar caerme en tus brazos, para gusto mutuo, para una oleada de sentidos oportunos, diurnos y nocturnos sin manecillas del tiempo.

Hoy has caminado sola, por los senderos que has cosechado con el tiempo, mañana llevaras mi sudor en tu cuerpo, mi aroma en tu cuello y mis fluidos dentro de ti.