Sin obligaciones

Tus pechos mis tío vivos
que remolonean mis manos
tu mirada un carrusel
de besos con lengua.

Alcobendas nuestra orgía
de pupilas llameantes
de sabanas manchadas
de nuestros pecados.

Y tu eres la culpable
de hacerme el amor
entre tus chutes de adrenalina
y ventanas abiertas.

Diablesa de capital

Me paseaba por el infierno de tus calles mas húmedas, de aquellas donde escupías al asfalto y te dejabas acicalar la cola de tu rabo de diablesa, digamos que hablamos de tu barrio, allí donde te sentías mas segura, donde tomabas tus mojitos hasta eructar a tu antojo a todo aquel que pasase rozando tus labios.
Siempre has sido provocativa, meneo de caderas, culo firme y lleno de vida, no por los gases de tus cocidos picantes sino porque siempre estaba bien lubricado para hacer la guerra sola, entre los matojos de los parques, de los jardines floridos de tu entrepierna, desnuda te sentías como una Reina de cuento de hadas, provocativa.
Siguiendo las migajas que propones entre tus medias de cristal, metiendo tu mano en mi paquete de lealtades, das entre las cejas el protocolo de tu liguero, de tu sujetador wondergirl. Siempre presumiendo de tu látigo esperando trepar por encima de mi cuerpo dejando que las suelas de tus botas clavasen el tacón entre el suspiro y el dolor.
Y es que estas loca por mi a pesar que seas de Madrid. Y justifiques tu chulería entre las calles míticas de tu ciudad, no te dejes embrujar porque acentuás tu ombligo al aire libre y no rompes mas lanzas que tu castiza vanidad.
Que curioso hoy estas asaltando la Seguridad Social, allá donde tus presas se quedan sin pasmo al verte, donde tu meneo recoge firmas y se hacen de rogar. Para todo lo demás, ya me vendrás a torturar.

Acostandonos

Ayer Reina y yo nos acostamos de nuevo, después de un largo tiempo sin vernos y esperando la primera oportunidad que nuestras vidas en la distancia nos permite. Lo hacemos de manera esporádica cuando uno se deja caer en la ciudad donde uno de los dos reside, así desde que nos casáramos por el 2003, en un barco ante un capitán pirata y una tripulación de corsarios.
Desde ese día decidimos no vivir juntos para no romper la magia que lo nuestro tenia y que intentaríamos estar lo mas lejos posible el uno del otro, para que cuando surgiese la ocasión y nuestras pupilas volviesen a conectar en el mismo espacio y lugar, amarnos seria escandalosamente bueno, hermoso y vital.
Ayer el mal tiempo no sofoco las llamas de la pasión, que después de unos años sin coincidir hizo que nos entregásemos primero entre la gente con los besos colmados de abrazos y luego entre las sabanas de un hogar con calefacción natural entre suspiros, latidos y fluidos.

Hoy hemos dado vuelta al reloj de arena, ya no estamos juntos y tal como acordamos un día no nos despedimos con un adiós sino con un hasta luego cariño, un hasta luego de meses o quizás años, pero por siempre ante nuestro amor un hasta luego con una sonrisa sin miedos, llena de esperanza, de libertad.


Reinona

Todas tus fotos de hadas y duendes colgadas en mi muro para sorprenderme con tus cálidas palabras, reclutarme para que forme parte de tu ejercito de corazones domados a base de besos y abrazos eternos, conquistados con miradas sinceras y manos suaves acariciando la piel que ha de juntarse con tu cuerpo.
Acepto ser testigo de tus pechos, de tus caderas, de tu ombligo, eje de toda sensación placentera de tu ser y participar en ti y de ti como aquel más fiel, más leal, más seguro de si mismo para que no tengas mas queja que el polvo que en las figuras reales de tus hadas y duendes acumulen por la falta de tiempo, eternas en las fotografías, mensaje de nuestros dos mundos, tu biblia.
Y prometo dejarme seducir con las espinas de las rosas de tu jardín, pues el capullo, sus pétalos sagrados son solo para ti y de sus esencias saques los conjuros que necesitas para formar patria, escalar los miedos de tus muslos y dejar caerme en tus brazos, para gusto mutuo, para una oleada de sentidos oportunos, diurnos y nocturnos sin manecillas del tiempo.

Hoy has caminado sola, por los senderos que has cosechado con el tiempo, mañana llevaras mi sudor en tu cuerpo, mi aroma en tu cuello y mis fluidos dentro de ti.